Por: Jorge Damián Méndez Lozano.
Dice que grafitero nunca lo fue. No podía realizar letras sobre las paredes. Siempre terminaba dibujando el rostro de un amigo. Que le digan muralista no le desagrada, pero para Rodrigo Villa el muralismo de Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros, fue una corriente pictórica definida por su interés en plasmar la actualidad político-social de México y su compromiso con la educación de las masas a través de la pintura. Lo suyo es distinto. Es muralismo, pero con otra connotación. A él lo motiva el deleite de testificar la permanencia incierta de su obra en la calle; su campo de incumbencia es el gozo de revelarles a los habitantes del espacio urbano que interviene, mediante un lenguaje visual, los distintos elementos y contextos desde los cuales produce materia perceptible, desde los cuales produce arte.
Quienes hemos fisgoneado las fotografías de su página de Facebook pudimos ver, aparte de sus abigarradas piezas, a él corriendo sobre el pasto verde de alguna cancha vestido de futbolista; algunos de sus compañeros de universidad lo recuerdan entrando a clases cargando un par de taquetes deportivos. En eso pienso cuando me confía que su primer plan de vida era dedicarse profesionalmente al balompié. La trayectoria torció su rumbo y ahora está aquí finalizando una charla conmigo y acompañándome a la salida de su casa, cargando cuatro botes con pintura que esta tarde utilizará para muralear la barda de una bondadosa ciudadana que accedió a que fuera intervenida. Pero las cosas nunca salen a la perfección. Los zapatos se desabrochan, el perro de la casa fallece y los neumáticos se desinflan cuando nos dirijimos al trabajo. En este caso fue unos de los botes de pintura que Rodrigo colocó en el asiento trasero del auto que lo llevara a pintar y que se derramó en color rosa hasta formar un charco que posteriormente cayó a la alfombra y dibujó un generoso hot-cake. Supongo que son los peligros del arte, de haber sido domador de tigres, astronauta o pastor de ovejas seguramente los accidentes para Rodrigo tendrían otro costo. El auto era prestado.
ENTREVISTA / /
- ¿Cómo te inicias en la pintura?
“Dibujando a los compas para burlarte de ellos. En la secundaria haciendo mapas. Realizando mantas en los rallys de la escuela. Recuerdo un mural que hicimos entre los compas, porque siempre era así, mis compas y mi hermano. En el parque Vicente Guerrero iba a haber un concierto y habían colgado en el cerco unas lonas del evento y nos robamos una con la que tapamos el teatro de la prepa. Le habíamos dibujado rostro de los amigos y rostros de personajes premeditados como cómicos de la televisión. Un día mi hermano consiguió una barda e hicimos un muro temático de cuida el agua y de ahí pal real. En realidad el motivo para pintar era la sensación que se genera cuando dejas algo en la calle".
- ¿Qué prefieres el lienzo o el muro?
“Me gusta más el muro porque a pesar de haberle invertido mucho tiempo y trabajo sí te desprendes de el. Sabes que puede durar mucho o que el sol lo va a desafanar en un tiempo y no se va a ver bien o que alguien lo va a tapar. Hay veces que sí te duele porque le invertiste mucho trabajo. Un cuadro digamos del tamaño de una venta de 4X4 pies me lleva una semana de trabajo, por ejemplo, pero es el mismo que me lleva hacer un mural de un edificio de dos pisos o de 10X10 metros.
Disfruto los cuadros, pero el mural te importa menos y te despreocupa. Aparte, la cantidad de gente que puede ver tu mural en la calle y la interacción social, hacen que me guste a veces un poco más que pintar una pieza en lienzo”.
"Del olvido al ya ni me acuerdo". Mixta 96x76 cm.
- ¿Cuál es el muro que has disfrutado más?
“Uno en Tijuana y uno en el Pasaje del Arte en Mexicali. Siento que se entiende muy fácil.
Algunos trabajos me gustan por cómo se ve y otras por lo que yo creo que dice. Porque una cosa es lo que yo quiero decir y otra lo que se entienda. Uno cree que dice algo pero la gente siempre reinterpreta. Lo que uno dice siempre es transformado.
Hay muchos artistas o pintores que dicen que dicen tal o cual cosa, pero no necesariamente se entiende su obra como ellos lo creen, todo tiene un significante pero varían los discursos que cuando la gente los interpreta”.
-¿Cómo es diferente pintar en una ciudad de Mexicali y en una como el De Efe?
“Como allá (DF), en Mexicali los policías ya saben diferenciar entre alguien que va a grafitear o que va a pintar. Si el morro trae una caja con botes de pintura y una escalera ya saben que no van a legara hacer un cagadero en la pared, sino que van a pintar un rato y después continuarán con el mural; independientemente que al policía estéticamente le guste o no.
Cuando fui a pintar a México conseguimos una barda de una calle en donde todos pueden pintar, pero tiene que estar consciente de que puede durar no más de un mes.
En San Cristóbal de las Casas, Chiapas, es difícil pintar porque casi toda la ciudad es patrimonio histórico de la humanidad. Pintar en otro lugar siempre es diferente, aunque en ese lugar ya haya quien pinte en la calle; hacerlo siendo de otra parte es llevar tus colores tus formas a otro lugar”.
-¿Cómo se consigue una barda para muralerar?, ¿qué se le dice a los propietarios del lugar?
“Hay edificios que no se consiguen porque es difícil hallar al dueño. En las casas es cuestión de ser amable, mostrar tu trabajo y explicar que le vas a quitar el grafiti con tu creación. A la gente en realidad no le importa lo que hagas, no le importa que sea arte. Lo que quieren es que ya no les rayen las paredes, aunque hay veces que hasta pintura o una feria te dan.
- De qué habla tu obra?, ¿cuál te gusta que sea el discurso plástico que exprese?
“Cuando pinto actúo local, pero pienso que lo puede ver cualquiera en cualquier parte del mundo. En mi obra, el hombre habla de su interacción con su presente y su pasado, pero a veces no hablo de nada, simplemente soy yo creyendo que hablo de muchas cosas”.
-Los tan trillados temas: frontera, narco, migración etcétera, repercuten en tu obra, o te hacen lo que el viento a Juárez. ¿Hay un tema nuevo que explotar?
“Son temas que si bien son trillados son problemáticas que existen y no han sido abordadas del todo de manera gráfica, las he abordado alguna vez, pero no definen para nada mi jale”.
- Seguido te cambias de casa, vas y vienes a la Zona Costa, ¿se puede relacionar esta acción, este constante desplazamiento, con tu obra en el algún sentido? ¿Se produce mejor si se es nómada?
“Me muevo a donde hay jale o techo (risas) pero definitivamente los productos son distintos la esencia es la misma, pero el trabajar en otro sitio a veces ayuda mucho a enfocarte en la producción. Muralear en otras ciudades a donde voy es sumamente placentero, además Mexicali no permite pintar por mucho tiempo por el clima y ahí se presta dar el rol para pintar en clima agradable, ya que muralear es desgastante como para rifársela con más de 40 grados centígrados".
- ¿Impacta lo cotidiano en la creación? Si es así ¿Qué es tu cotidianidad, de qué partes está construida?
“Claro que la impacta de alguna u otra manera hay ideas del pasado que no se han visto materializadas en alguna pieza que con los aconteceres cotidianos, que terminan cuajando y se generan al momento para terminar la pieza”.
- ¿Cómo te inicias en esto de la “muraleada”?, ¿por qué te decidiste por la pintura y no a otra actividad como la contabilidad o la cría de jirafas?
“El impacto que generó en mí el primer muro, ver a la gente cuestionarse o preguntándose los porqués de que este bato esté aquí, no sé si es mi energía, me gusta pintar en lienzo, pero el muro lo ve todo mundo y dura lo que la gente desee o el ayuntamiento en cuestión (risas); prefiero la calle siempre he sido vago”.
- ¿Cómo es el proceso creativo por el que produces, hay un mecanismo ya establecido o pintas cuando tienes tiempo, ganas, solo, de día o de noche?
“No hay un mecanismo pero sí una disciplina, trato de no dejar pasar cierta cantidad de días sin pintar; por el clima es más cómoda la noche, pero la luz del día difícilmente se pueda igualar, aunque pintar de mañana depende de la época del año".
- ¿Qué estimulantes consideras básicos al momento de pintar: café, cerveza, jugo de naranja, tabaco, tequila?
“Cigarros, café indispensable, pero para un murito normalmente se termina con unas heladas para celebrar”.
- ¿Cómo “estructuras lo estructurante”? Esto en alusión al título de una de tus exposiciones. Me recuerda a que estudiaste ciencias de la comunicación en UABC.
“Definitivamente siento que esa teoría en particular se relaciona al menos en el significado de la palabra con la forma en la que estructuro y voy desarrollando las piezas, estoy hecho de una forma pero puedo formar otras”.
Acrílico sobre matboard. Titulo: Pásamelo por inbox, (2014).
- Jodorowsky, dijo alguna vez: No voy a hacer el camino universitario porque el estudio universitario es la muerte del arte. Los museos y los estudios universitarios son la muerte del arte. Entonces me voy a ir a hacer el arte, que después me metan de momia en un museo, ya vendrá... pero yo no voy a meter a nadie en un museo. ¿Qué piensas al respecto?
“Lo siento, cómo me voy a poner a producir y que el mundo después decida si la momia cabe aquí o no, pero mientras son peras o manzanas yo haré lo mío”.
- Eres de un barrio con un estigma peligroso, el Infonavit Cucapá, ¿será un ingrediente básico en la constitución creativa de un artista visual, los lugares dónde crecemos, definen de alguna manera lo que seremos posteriormente?
“De donde vinimos, por donde pasamos y donde nos encontramos, todo de alguna manera se ve reflejado en lo que plasmamos, el Info era un desmadre, con las orillas de los lotes llenas de jeringas que había que esquivar al jugar a las escondidas, pero curiosamente es de los pocos lugares de la ciudad con condominios, los cuales tengo en la mira desde esa edad y nadie ha pintado, pero es un pedo pintar en el Infonavit, nunca dura nada. Cuando pinto actúo local, pero pienso que lo puede ver cualquiera en cualquier parte del mundo”.
- Cuando has expuesto en Estados Unidos, la crítica te ha dicho que parte de tu trabajo se puede encasillar dentro del movimiento Lowbrow, ¿qué es este movimiento?
“Consiste en hacer rostros de personajes populares, personas comunes y corrientes. Pero si quieres una definición tengo Wikipedia: movimiento underground de arte visual también llamado surrealismo pop. Surgido en la zona de Los Ángeles, California, casi para concluir los años 70, éste tiene como raíces lo popular, las historietas de tiraje y contenido marginal, la música punk y las carreras de autos hot-rod. tiene un cierto sentido del humor. Tiene cierto sentido del humor a veces este humor es alegre, o también lleno de picardía o sarcasmo.
¿Cuánta mamada dentro de una sola cosa, no?”
- ¿En qué es diferente tu discurso plástico al de otros artistas del estado bajacaliforniano?, ¿por qué eres diferente?
“No soy pretencioso ni atoro discursos apretados en obras que no reflejan gráficamente lo que creo prefiero hacer cosas que generen el discurso dependiendo de quien las ve, con esto no quiero decir que eso sea lo que me diferencia de otros, pero decir que yo hablo de esto o aquello se me hace un chiste, aunque puede ser el caso de que existan muchos de los que pintan que puedan decir lo contrario”.
- ¿Están “muertas” lo que tradicionalmente se conoce como galería: lugares cerrados pertenecientes al estado, o incluso particulares, pero siempre dentro de cuatro paredes?, ¿cómo defines a la calle y las posibilidades que da a diferencia de las galerías?
“No creo que estén muertas, por el contrario, han surgido nuevas con más apertura y un poco fuera del tradicionalismo cultural con pose snob, pero la posibilidad de público de una galería a la calle, es completamente diferente e incomparable si pintas un muro en la garita con Tijuana donde es la frontera más transitada del mundo, no ocupas una galería, pero no todo es para la calle como no todo es para la galería”.
- Hay un cierto auge del muralismo en Mexicali, inclusive tú participas constantemente en murales de Tijuana, ¿cuál es “el estado” desde tu opinión del arte en Mexicali y Tijuana?
“A diferencia de la plástica normal, la intervención en exterior se me figura mucho a la música; uno toca la batería en Mexicali y otro toca la guitarra en Tijuana, lo que quiero decir con esto es que es muy fácil colaborar con los compás de TJ, de unos tres años para acá están existiendo muchas colaboraciones siento que la escena es fuerte y notoria no por palabras se ve en la calle.
- ¿Qué estás haciendo como pintor actualmente?
“Estoy tratando de manejar contenidos más explícitos y seguir consiguiendo más espacios para realizar murales, no sé a dónde va, pero sí lo quiero llevar a más foros.
- ¿Quiénes son tus influencias artísticas actuales o antiguas?
“Siqueiros, Orozco, actualmente me gusta Nunca y Arys, se la rifan esos morros, también el trabajo de Collin De Van Der Louis, pero más sus piezas que sus murales”.
- ¿Se puede vivir del arte, económicamente del arte? Me queda más o menos claro cómo consigue trabajo un albañil, o un reportero ¿cómo lo hace un artista visual, o como se dice “buscar la chuleta”?
“Si se puede es difícil, pero se puede, lo mismo, en el talón, en el trabajo, es muy similar el caso, aquí se trata de que cada muro quede lo mejor posible y de ahí solito caen las cosas, solo hay que buscarlas un poco”.
- ¿En cuántas expos has participado?, ¿cuántos murales llevas y dónde los hiciste?
“Tengo varias exposiciones individuales:
-Expo Colectivas Internacionales: 12 inch Art, Winipeg Canadá, 2008, Reuse And Resist. Tel Aviv, Israel, 2011.
-Envogart, abril del 2012 Tijuana.
- Santos Fine Art Galleries, en San Diego, octubre 2012.
- Espacio freelance Tijuana, julio 2013.
-Murales en Tijuana, Tecate, Mexicali, Distrito Federal, Chiapas, Sonora y San Diego.
-Munich, Alemania, dentro de la exhibición: Kunstverein Munich, 2013.
-Galería Concoran, Washington,DC, dentro de la exposición SECONDARY INSPECTION, 2013.
*Este trabajo se realizó como parte de las actividades semestrales (2014/1) del Taller de Crónica Urbana, del Centro de Escritura y Apreciación Literaria, de la Universidad Autónoma de Baja California.