Recordemos que las mujeres y las personas con discapacidad lamentablemente forman parte de los colectivos tradicionalmente excluidos. Ser una mujer con discapacidad implica una doble discriminación, una mayor exclusión social, política y económica que el resto de las mujeres… hay mucho por hacer todavía, y el primer paso es reconocer a TODAS como mujeres con derechos plenos, con diferentes necesidades, y la libertad de decidir… Lamentablemente las víctimas de violencia de género se quedan en el anonimato, además de ser invisibilizadas por ser mujeres con discapacidad , también lo son por ser víctimas de violencia y no lo saben al ser doblemente “excluidas” y “discriminadas”. Faltan muchísimas actividades que realizar para lograr garantizar el acceso a las mujeres con discapacidad, que según el Fondo de Población de Naciones Unidas, estas sufren 10 veces más violencia.
Momento de visibilizar a la mujer con discapacidad.