La incorporación de las mujeres al mundo laboral no ha ido en paralelo con la incorporación de los hombres al ámbito doméstico y de cuidados. En este sentido, tanto el padre como la madre están asumiendo roles de crianza y los roles tradicionales se han difuminado, pero en general, la atención emocional y los cuidados del hijo o de la hija recaen en las mujeres, mientras que los hombres se dedican más a jugar con ellos. En palabras de Paco Abril, presidente de Hombres Igualitarios, “el modelo de padre proveedor y la madre cuidadora está en declive, pero sigue vigente. En la mayoría de los casos, los hombres participan poco en el espacio reproductivo, en el cuidado o las tareas domésticas, porque está devaluado y no les aporta prestigio”. Como subrayó, ser un padre comprometido favorece formas alternativas de masculinidad y la democratización de las relaciones de género. Te invito a escuchar la entrevista con el Colectivo Deja de chingar, buscalo en fb.
Masculinidades Positivas.