Constantinopla, saqueo a la Ciudad Dorada

Hacia el año 1200, el Imperio Romano, que había sido glorioso en los primeros siglos de nuestra era, se había convertido en una nación pequeña y temerosa, asediada por los nuevos reinos que nacían en la vieja Europa de un lado, y por el tremendo poder de los ejércitos islámicos del otro. Año con año veían cómo sus tierras eran mordidas y devoradas por naciones más jóvenes desde todos lados. Pero aún les quedaba un último bastión de orgullo: Constantinopla, la ciudad dorada. En esta emisión del Almanaque revisamos su historia.