Literatura juvenil.

Desde hace algunos años el mercado juvenil acoge títulos que podríamos bautizar como paraliteratura juvenil. Son obras en las que, bajo un título más o menos sugerente, se oculta la voluntad del autor de educar en determinados temas. Esta paraliteratura se caracteriza por un claro objetivo educativo, así como por la disolución de la distancia entre el escritor y el narrador, expresándose en muchos momentos los ideales de ambos en un solo discurso. Es una forma de transmitir determinados conocimientos a los adolescentes alternativa a los libros de texto. Esta paraliteratura es acogida con gratitud por los profesores que, muchas veces, la confunden con la literatura de alto voltaje. Un hecho que, cuando sucede, puede llevar a abandonar la formación literaria del lector en crecimiento en pro de su formación personal.