Apalabrarte de Adolfo Morales.
Por Aída Méndez
La seducción comienza cuando el autor con una metáfora muy bien lograda me arranca de su profunda musicalidad que me secuestra los sentidos y en medio de una especie de trance, me hace casi escuchar la respiración pausada y dulce de quien es motivo de sus recreaciones, Cito: “besando esa boca tuya que arde sin consumirse, mía la zarza de tus labios”
Entonces tengo que regresar por el camino sembrado de palabras y atender cada frase que va montada sobre una música particular, la extensa música que compone Adolfo Morales con los poemas.
Algunas veces hay que leer en voz alta, para escuchar el sonido de las palabras y como al ser pronunciadas aparece la melodía, la armonía y el ritmo, de esta extensa sinfonía compuesta por Adolfo.
Y acompañadas por el cello de Yo Yo Ma, desfilan las palabras dóciles, para decir cito:” yo fui aprendiendo de los signos que dejabas caer en el camino”
Es entonces que Adolfo Morales nos permite entrar más allá de la escritura a su mundo, ese mundo donde el interpreta ese entorno apacible donde habita ella, esa sinfonía que comienza con una lenta sonata y habla, Cito: “de la humedad que corre como incendio y se trasforma en otra música”, una música valiente que crepita con descripciones que buscan nombrar eso que el autor teme desaparezca, “ por que hay apariciones que Cito: “Duran el tiempo del aleteo de una mariposa” y sabedor de que después de la cercanía esta la desmemoria, se afana en rememorar los gestos y las formas para que no corra el peligro del olvido.
Hablar de ella y de sus hombros, de esa cicatriz que causa su existencia la que el poeta trata de detener, por que así como aparece se desvanece, y es una constante amenaza el que se diluya, por eso hay que nombrarla, nombrarla a ella, Cito: “no hay otro mantra si no tu nombre.
Parece decir te repito para memorizarte, para que no dejes de existir pero no solo tu, sino la atmósfera de aroma a café que nace contigo.
Narrar las ceremonias de la proximidad con alguna pieza larga y parsimoniosa de Bach, reducir el universo a ella, hacer pausas, llevar el tiempo, hacer nacer el ritmo, con la provocación de un movimiento sublime de ella, como si al dejar escurrir la blusa, de sus hombros naciera esa melodía urgente, o mansa, como si en el suspiro y ver las medias lunas que existen en los parpados de su arquetipo poético naciera una sonata, que narra en sus palabras Cito: “ No hay otro tiempo que tu respiración” y ahí esta la música para rellenar las palabras y acertar en nombrar ese universo de ella, de el, de ellos dos. Por que ya el mismo autor lo menciona, cito: “por que cuando alguien me recuerde, me nombre, te recordara” por que el ya no vive ella, sino el vive en ella, y ella vive en el, Cito: “Soy la piel que resguarda la memoria de tu caricia.” El, como depósito de la existencia de ella, de las angustias, las ansias y la necesidad de hablar de ella, para hacer que exista. Por que ella siempre seguirá siendo efímeras detonaciones que emergen y desaparecen, y de nuevo milagrosamente surgen para en un instante dudar de que así fue, si, así fue como eran tus dedos deslizándose al borde de la taza, así era la noche que nacía para enterrar mi cuerpo en el campo santo de tu cuerpo. Cito: “nada como sino tu amor me obliga a retar la insultante fugacidad de mi existencia.”
“Apalabrarte” del poeta Adolfo Morales, es un enorme tejido, un laborioso manto de palabras que cobijan esas extraordinarias visiones, que exhiben delicada y dulcemente las partituras que emergen de la búsqueda agobiante de buscarla, de ha fuerza de hilvanar una palabras tras otra, se deja evidencia de ese lenguaje que es su aliado para nombrarla, o nombrarlos, yo diría que con este libro ya tenemos un poeta de cabecera y cuando las palabras se nieguen a formar un discurso amoroso, tenemos al poeta Adolfo Morales, que nos entrega en este libro las frases exactas y precisas para nombrar y darle forma a lo que sentimos, o anhelamos, o también podría ser a eso que buscamos para describir de nuestro interior y no atinamos. “Apalabrarte es ese libro que contiene el diccionario secreto de los amantes, con traducciones, sinónimos, antónimos y etimologías de los enamorados.