La edad media comienza en el año 476 D.C. tras la caída del imperio romano de occidente (ya que el imperio romano de oriente finaliza en manos de los turcos en el siglo XV) y finaliza con la caída del imperio bizantino en 1453 D.C. y el descubrimiento de América en 1492. Mientras en español se conoce como la Edad Media, para los historiadores anglos se conocerá como Middle Ages o Edades Medias. Esto se debe a que este periodo del siglo V hasta el siglo XV.
La Edad Media también es conocida como el periodo del oscurantismo por el poco desarrollo intelectual que hubo durante V siglos. Desde el siglo V al siglo X, esto es, durante el oscurantismo, sólo fue una batalla por mantener la herencia helenística. Se puede decir que es una época de los transmisores, como dice la profesora Mely, para conservar esta herencia y transmitirla. Esto se debe a que existía una incertidumbre donde el pueblo se preocupaba más por sobrevivir. Tras la caída del mundo antiguo, el pueblo se enfrento a la incertidumbre que dejo el final del mundo antiguo y tener que construir una nueva cosmovisión. Esto significa que la realidad debe construirse y definirse de nuevo.
No solo existe un cambio político sino que a su vez hay un cambio en el pensamiento. Habrá que hacer la diferencia que señala la profesora Carmen entre la historia universal y la historia de la filosofía o historia del pensamiento. Y nuestro interés es cómo se desarrolla el pensamiento del hombre en el tiempo. El pensamiento medieval comienza mucho tiempo después de la caída del imperio romano, en el siglo X con Juan Escoto quien presenta un sistema filosófico y metafísico.
Aunque las academias griegas ya tenían debates sobre la Fe, que llamaban Pistis, y la razón, o gnosis, es hasta el Medioevo cuando la relación de dichos conceptos se hace más estrecha. En el auge del cristianismo comienzan muchas corrientes de pensamiento en torno al concepto de Dios. Pues Dios es Uno y se manifestó a través de la Palabra en la biblia. Si comprendemos esa Palabra como Verdad, podemos hablar de una Verdad Revelada, que desciende de Dios al hombre. Y, si situamos al hombre de conocimiento filosófico intentando ascender a Dios, es a través de la razón. Habrá quienes puedan contemplar ambas en su sistema filosófico o quien las contraponga. Pero ambas sirven para comprender el concepto de Dios que se muestra como una verdad y un principio del universo, esto es, filosóficamente, una cosmovisión.
Al igual que en las academias griegas, podemos resaltar que la vida filosófica es una vida que busca el acenso espiritual hacia el Uno que es el principio de Todo. Y para regresar a ese principio es a través de una vida filosófica contemplativa.
Para las academias griegas la filosofía no era un ejercicio intelectual, era una forma de vida. La filosofía surge cuando el ser humano tiene una necesidad. Esto significa que cualquier individuo que se enfrente a algún problema o circunstancia, esta haciendo filosofía, o, mejor dicho, está filosofando.
La época atendía una necesidad espiritual mientras se construía política y económicamente. Ahora en los tiempos donde ya no podemos reestructurarnos política ni económicamente, solo podemos atender el abandono en una continua vinculación económica que no permite enfrentarnos a pensar el mundo como una totalidad o un pueblo donde podamos ascender a esa vida espiritual a través de nuestra vida.
Escrito por: Luis Alfonso Dávila
Lic. en Filosofía
FHyCS UABC Tijuana
Locutor en La Fulana