Martha Nussbaum
Nace en Nueva York en 1947. Hija de un abogado y una decoradora de interiores. Su pensamiento nace como una reacción al ambiente snob en el que creció. Es incluida entre los cien intelectuales más influyentes del mundo. Ahora ocupa la cátedra de derecho y ética en la Universidad de Chicago. Martha tiene un trabajo extenso y multidisciplinario donde profundiza las emociones.
Para determinar la democracia de nuestro tiempo es necesaria una noción o consenso internacional para considerar varios aspectos de los derechos humanos fundamentales dentro de la democracia, así como en los estudio de las humanidades.
En el libro “El Cultivo de La humanidad”, menciona que la educación superior debe tener por meta crear una comunidad de personas que desarrollen el pensamiento crítico, que busquen la verdad mas allá de las categorías o barreras de clase, genero, nacionalidad, etc. Las humanidades son indispensables para la democracia ya que cultivamos nuestra capacidad de respeto mutuo, comprensión y compasión, conceptos que fundamentales para una empatía en la democracia.
La importancia de la filosofía es que nos enfrentamos a un texto (poema, novela, ensayo, etc.) y creamos simpatía con el otro, tomando en cuenta la postura que tiene aquel con quien dialogamos para poder así comprender los problemas a los que nos enfrentamos como sociedad.
En su enfoque a las capacidades es una alternativa para análisis de justicia básica y presenta un listado de requisitos para una vida humana digna. Donde se remite al problema básico del hombre: la vida: un derecho a la vida. Se hace hincapié a la muerte prematura, cualquier sistema que impida o priva la vida. Otro derecho es a la salud física, que significa estar exentos de cualquier tipo de agresión. El derecho de poder usar los sentidos, la imaginación, el razonamiento de una forma verdaderamente humana en relación armoniosa con su entorno (Plantas, animales, mundo real). Ante un escenario de crisis económico, esta propuesta destruye el estado de bienestar, pero nadie ha aplicado estas capacidades.
Esta filósofa parte de las emociones, un retorno a las emociones y, consecuentemente, es un análisis sobre la vida, la vida del individuo. Se da cuenta que el sufrimiento es real e individual y que hay que comprenderlo para contrarrestarlo en un crecimiento social. Cuando un país crece, no es solo por su economía, es por su desarrollo humano y crecimiento del individuo gracias a las artes. En otras palabras, tenemos un valor como individuos por nuestro desarrollo emocional y nuestra capacidad de simpatizar con el otro a través de la comprensión y compasión; no por aquello que poseemos.
Su proyecto más ambicioso es con la Editorial Paidós en 2008 titulado “Paisajes del Pensamiento: La inteligencia de las Emociones”, donde aborda desde una postura filosófica, psicológica, neurociencia, ética, filosofía antigua, literatura y música, todo lo que hace a un ser humano integro. Otro libro es “Libertad de Consciencia: Contra los Fanatismos”, donde destaca la importancia de la imaginación ética, es decir, la capacidad de colocarse en la situación del otro, y saber que hay otro que tiene que preservar derecho y dignidad.
Las humanidades deben estar en la formación de cualquier individuo ya que construyen una visión flexible ante la nueva economía. Y, sobre todo, el filósofo debe ser sensible ante el problema.
La filosofía tiene una capacidad única para producir una vida examinada. Esto significa que el hombre se va a pensar en el mundo y en la realidad como todo aquello que acontece junto a nosotros. Todo el hombre está involucrado en la realidad y, por ello, la filosofía debe estar accesible para todos y alejado de toda oscuridad. El desarrollo humano se ve reflejado en nuestro contacto con las artes para sensibilización del ser humano. En suma, es labor del filósofo no solo pensar, sino ser sensible ante la problemática que existe, esto es, pensarse dentro del mundo.
Escrito por: Alfonso Dávila
Lic. en Filosofía
FHyCS UABC Tijuana
Locutor en La Fulana